LA BODEGA 108: EL SECRETO QUE DESTRUYÓ A LA FAMILIA MENDOZA

carpeta roja, Verónica ya sabe que Santiago ha regresado.

—Lo sabía desde antes —dije—. Me estaba esperando en la casa.

Mi padre se volvió hacia mí.

—¿Qué te dijo?

Le conté cómo me había recibido, cómo afirmó que él había muerto y cómo amenazó con llamar a la policía.

Mi padre se sentó lentamente.

—Entonces no tenemos mucho tiempo.

—¿Por qué?

—Porque Verónica no va a dejar que lleguemos a la verdad si puede evitarlo.

Ramírez sacó su teléfono.

—Precisamente por eso vamos a hacer todo por la vía legal.