LA BODEGA 108: EL SECRETO QUE DESTRUYÓ A LA FAMILIA MENDOZA

había recibido.

Los investigadores verificaron su identidad y reconstruyeron los movimientos que había realizado desde su desaparición.

También comprobaron los registros financieros de la empresa y compararon los archivos originales con los documentos utilizados durante mi juicio.

No todo quedó resuelto de inmediato.

Había operaciones que requerían peritajes, testigos que debían ser localizados y registros que habían sido borrados.

Pero las pruebas comenzaron a encajar.

La memoria USB contenía registros que mostraban accesos a la cuenta administrativa desde dispositivos que no correspondían a los míos.

Los documentos del libro azul