había recibido.
Los investigadores verificaron su identidad y reconstruyeron los movimientos que había realizado desde su desaparición.
También comprobaron los registros financieros de la empresa y compararon los archivos originales con los documentos utilizados durante mi juicio.
No todo quedó resuelto de inmediato.
Había operaciones que requerían peritajes, testigos que debían ser localizados y registros que habían sido borrados.
Pero las pruebas comenzaron a encajar.
La memoria USB contenía registros que mostraban accesos a la cuenta administrativa desde dispositivos que no correspondían a los míos.
Los documentos del libro azul