LA BODEGA 108: EL SECRETO QUE DESTRUYÓ A LA FAMILIA MENDOZA

Pero la información más importante llegó de Mauricio.

En una declaración formal, reconoció que había colaborado con Verónica en la creación de facturas falsas y en el movimiento del dinero.

También explicó que había permitido que utilizaran mis credenciales para ocultar su participación.

No intentó presentarse como una víctima inocente.

Aceptó que había cometido delitos y que debía responder por ellos.

Cuando me enteré, sentí una extraña tristeza.

Durante nuestra infancia, Mauricio y yo habíamos compartido la misma casa. Habíamos jugado en el jardín, celebrado cumpleaños y visto películas con