LA BODEGA 108: EL SECRETO QUE DESTRUYÓ A LA FAMILIA MENDOZA

el libro azul.

—Parece increíble que todo empezara aquí —dije.

—No empezó aquí —respondió Ramírez—. Aquí fue donde encontraste las pruebas. El fraude comenzó mucho antes.

Tenía razón.

Durante años había creído que la verdad era una cosa escondida en algún lugar: una carpeta, una grabación, una firma o un documento.

Ahora entendía que la verdad necesitaba algo más.

Personas dispuestas a buscarla.

Personas capaces de admitir que se habían equivocado.

Y personas que no abandonaran la investigación cuando el camino se volviera incómodo.

Me acerqué al escritorio.

Sobre la