Mi nuera me llamó bru-ja en alemán durante su boda. Creyó que yo era solo un ama de casa hasta que preguntó por la escritura

—¿Por qué?

—Todavía no.

—¿Qué me falta?

—Dirigir una unidad con pérdidas y convertirla en rentable.

—Eso puede tardar años.

—Exacto.

Lucas miró a Vanessa.

Ella habló por primera vez.

—Con todo respeto, señor Bennett, otras familias preparan a sus herederos desde jóvenes.

Richard levantó una ceja.

—¿Herederos?

Yo casi sonreí.

—Lucas es su único hijo varón.

Esta vez Richard se rio.

—Tengo dos hijos.

Clara existía, aunque Mónica y Vanessa parecían olvidarlo cuando hablaban de patrimonio.

—Me refería…

—Sé a qué se refería.

Richard se puso serio.

—Aquí nadie