No completamente.
Venía a cenar algunos domingos.
Pero había una tensión nueva.
Hasta que un día me pidió hablar con Richard y conmigo.
Vanessa estaba a su lado.
Nos sentamos en el estudio.
Lucas habló.
—Quiero entrar en el comité ejecutivo.
Richard lo miró.
—¿Por qué?
—Llevo cinco años en la empresa.
—Sí.
—Creo que estoy listo.
Richard hizo algunas preguntas sobre proyectos.
Resultados.
Equipos.
Lucas respondió bien a unas.
Regular a otras.
Después habló de experiencia internacional.
Vanessa permanecía en silencio.
Finalmente Richard dijo:
—No.
Lucas se quedó quieto.