el puesto.
—No.
—¿El apartamento?
—También.
Richard suspiró.
—Creo que esperan que si presionan suficiente terminaremos cediendo.
—Entonces van a cansarse.
Nos equivocamos otra vez.
No se cansaron.
Simplemente cambiaron de estrategia.
Tres meses después Vanessa anunció que estaba embarazada.
No importa cuántos conflictos existan entre adultos, hay noticias que atraviesan todo.
Cuando Lucas llamó, lloré.
Richard también, aunque fingió que tenía algo en el ojo.
Clara gritó tanto por teléfono que tuve que apartarlo.
Y durante varias semanas todo mejoró.
Vanessa estaba más tranquila.
Yo no quería que el