a hablar durante varios días.
Karla, en cambio, mandó un mensaje sorprendentemente corto.
«Ya entendí que me pasé con lo de los paseos. Yo también asumí que tú ibas a pagar porque Diego siempre decía que para ti no era problema».
Valeria leyó esa última parte varias veces.
Diego siempre decía.
Ahí apareció otra pieza.
La expectativa de doña Carmen y Karla no había nacido únicamente de ella
Durante meses, quizá años, Diego había construido una versión de Valeria frente a su familia.
La mujer a la que le iba