Ciudad de México.
Luego quiso saber por qué tenía abogado si apenas se habían casado.
Valeria no respondió ninguna de esas preguntas.
La carta no era una amenaza teatral ni un intento por arruinarle las vacaciones.
Su objetivo era establecer límites claros sobre el uso de sus cuentas, sus tarjetas y los bienes que existían antes del matrimonio, además de dejar constancia de que Diego no tenía autorización para comprometer dinero, contratar servicios o tomar decisiones financieras en nombre de Valeria sin su consentimiento.
Ella había pedido a su abogado