bajó el celular. Una tía de Renata se llevó la mano a la boca. El fotógrafo no sabía si disparar la cámara o esconderse.
“Yo invité a una exnovia”,
dijo Dolores con los labios tensos. “No a una mujer que llega inventando historias frente a toda la sociedad.”
Mariana no levantó la voz.
“No son historias. Son sus nietos.”
Sebastián dio un paso hacia los niños.
Lucía se escondió detrás del vestido de su madre. Diego apretó un carrito rojo contra el pecho. Mateo, el mayor por 3 minutos, levantó