el festival se acercó y le entregó un dibujo. Eran 3 niños, una mamá, una abuela Nora, un tío Andrés y un hombre alto parado un poco más lejos.
“Todavía no cabes cerca”, dijo Mateo.
Sebastián tomó el dibujo como quien recibe una sentencia justa.
“Está bien. Me voy a ganar mi lugar.”
Semanas después, doña Dolores pidió ver a Mariana.
Llegó al centro comunitario que Mariana por fin había abierto en Morelia: “Casa Nueva, Aprendizaje para Adultos”. No llevaba chofer, ni perlas, ni esa postura de reina que antes