EL CAPITÁN DIJO «SOLO TE HE AMADO A TI»… PERO NO SE LO DECÍA A SU ESPOSA

organizara la casa.

Contrató un servicio de comidas.

Pidió que cambiaran las flores.

Todo quedó impecable.

Pero nada volvió a sentirse igual.

Un domingo visitó a su madre.

La señora Cárdenas, que había respondido bien al tratamiento y llevaba meses en remisión, lo recibió con una pregunta:

—¿Dónde está Clara?

—Nos estamos separando.

Su madre dejó lentamente la taza.

—¿Qué has hecho?

Gabriel frunció el ceño.

—¿Por qué das por hecho que he hecho algo?

—Porque conozco a Clara. Esa mujer no abandona a alguien sin haberlo intentado todo antes.