EL CAPITÁN DIJO «SOLO TE HE AMADO A TI»… PERO NO SE LO DECÍA A SU ESPOSA

y las nuevas generaciones de pilotos.

Antes de despedirse, él le preguntó:

—¿Eres feliz?

Clara miró el reloj.

Esa noche tenía un vuelo de regreso y al día siguiente pensaba pasar la tarde con su padre.

Había vuelto a viajar por placer.

Había recuperado amistades.

Seguía aprendiendo cosas nuevas.

Algunas noches todavía se sentía sola.

Otras recordaba con tristeza ciertos momentos de su matrimonio.

Pero había dejado de medir su felicidad según cuánto la amara otra persona.

—Sí —respondió finalmente—. Lo soy.

Gabriel asintió.

—Me alegro.

Se despidieron sin abrazarse.