EL CAPITÁN DIJO «SOLO TE HE AMADO A TI»… PERO NO SE LO DECÍA A SU ESPOSA

Sin promesas.

Sin mirar atrás.

Horas después, Clara ocupó su asiento en la cabina de un avión de Aerolíneas del Sur.

Ajustó sus auriculares, comprobó la documentación con su copiloto y escuchó la autorización de la torre.

—Aerolíneas del Sur 317, autorizados a despegar.

Clara sujetó los mandos.

—Autorizados a despegar, 317.

La aeronave comenzó a acelerar.

Las luces de la pista se convirtieron en líneas brillantes a ambos lados.

Y cuando el avión levantó el morro y se elevó hacia el cielo, Clara sonrió.

Tres años atrás había creído