de ella.
—No quería hacerlo personal, Elena.
Mi nombre en su boca me dio náuseas.
—Le disparaste frente a una panadería.
—Porque iba a hablar.
—Dejaste a mi hija sin padre.
—Y Teresa Moretti te dio techo. Deberías haber aceptado la compensación y seguir limpiando pisos.
Bruno gruñó.
Rafael apuntó hacia él.
—Quieto, perro.
Dante dio un paso.
—Mírame a mí.
Rafael obedeció por reflejo.
Error.
Bruno no necesitó más.
Se lanzó.
Todo ocurrió en segundos.
Rafael disparó.
El ruido reventó el aire.
Sophie cayó al suelo, gritando.
Bruno impactó