Un niño desconocido le hizo dudar de seis meses de diagnósticos

de mostrar el plan.

Lo único que sabemos es que Vincent ya no puede volver a la ignorancia anterior.

Eso es irreversible.

A las pocas horas, quizá nuevos datos aparezcan.

Quizá no.

Tal vez los médicos encuentren una explicación.

Tal vez el niño revele qué vio.

Tal vez la acusación colapse.

Tal vez se vuelva más grave.

La historia todavía no permite escoger.

Y eso mantiene toda la tensión donde debe estar.

En un padre.

En una hija.

En una casa.

Y en una pregunta que nadie había formulado durante