había comprado con mi primer sueldo y el cuadro que yo misma había colgado sobre el sofá.
La fotografía estaba tomada en mi antigua casa.
Unos minutos después recibí un mensaje de una amiga común, Paula.
«Nina, ¿has visto esto?».
«Sí».
«No sé si debería contártelo, pero hay algo que llevamos tiempo ocultándote».
Me quedé mirando la pantalla.
«Dímelo».
Paula tardó varios minutos en responder.
Finalmente llegó un archivo de vídeo.
Lo abrí.
La grabación mostraba una fiesta celebrada dos semanas antes de San Valentín.
Reconocí el salón de uno