la pantalla.
Retiré el teléfono.
—¿Quién te dio eso?
—¿Importa?
—Fue una fiesta. Habíamos bebido.
—Y dos semanas después fuiste a casarte con ella.
Gabriel abrió la boca.
No encontró ninguna explicación.
—Escúchame, Nina. Todo empezó como una broma. Ada quería demostrar que tú siempre me controlabas. Yo solo quería que vieras que entre nosotros no había nada serio.
Lo miré incrédula.
—¿Y por eso la besaste delante de tus amigos? ¿Y por eso te casaste con ella? ¿Y por eso pasaste la noche con ella?
Gabriel bajó la cabeza.