El visitante de la penumbra: lo que descubrí al volver antes de tiempo

su padre, no habrá manera de frenar el embargo.

Me quedé helado. ¿Mi padre? ¿El fideicomiso familiar? La sospecha de una infidelidad se desmoronó, dando paso a un misterio mucho más complejo y peligroso.

(Continúa leyendo en la siguiente página)

—Sé que es peligroso, Julián —continuó Elena, con la voz rota—. Pero Marcus no tiene la culpa de lo que su padre hizo antes de morir. Él cree que la deuda de la empresa está saldada. Si se entera de que su propio hermano utilizó su nombre y falsificó su