MI MAMÁ SE NEGÓ A ABANDONAR A MI PAPÁ CUANDO QUEDÓ EN SILLA DE RUEDAS Y LOS MÉDICOS LE DIERON SOLO 10 AÑOS DE VIDA. SOBREVIVIÓ 35 AÑOS MÁS… PERO DESPUÉS DE SU MUERTE ENCONTRAMOS UNA CARTA QUE LE HABÍA OCULTADO: «MI ÁNGEL, PERDÓNAME POR GUARDARTE ESTE SECRETO…»

Hay algo más que nunca te conté.

Durante treinta años guardé una pequeña cantidad de dinero cada mes.

Al principio eran veinte pesos.

Después cincuenta.

Algunas veces cien.

No era mucho, pero lo hacía pensando en ti.

Cada vez que reparaba una radio, una televisión o un aparato electrónico, apartaba un poquito.

Cuando los niños crecieron y comenzaron a trabajar, pude ahorrar más.

Quería regalarte algo especial.

No una joya.

No un vestido.

Algo que siempre habías deseado y que nunca pudimos permitirnos.

¿Recuerdas cuando éramos novios y me dijiste