advertido que algunas consecuencias del accidente podían dificultar que mis padres tuvieran más hijos.
Pero nuestra familia terminó siendo de cinco.
Papá decía que nosotros éramos sus tres milagros.
Y que mamá era el ángel que había hecho posibles todos ellos.
Crecimos viendo un amor que no se parecía al de las películas.
No había viajes caros.
Ni cenas elegantes.
Ni grandes regalos.
Había noches en que mamá ayudaba a papá a pasar de la silla de ruedas a la cama.v
Había días en que él le preparaba café