PARTE 2: EL USB QUE CAMBIÓ LA CUSTODIA

que nunca debió pertenecerles.

Cuando regresamos a la sala, el ambiente había cambiado por completo.

La abogada de Daniel ya no parecía segura.

—Señoría —dijo—, solicitamos tiempo para revisar la autenticidad del material.

El juez asintió.

—Se concederá una revisión técnica.

Daniel finalmente habló.

—Yo nunca quise llevarlos lejos.

El juez lo miró.

—La grabación sugiere lo contrario.

—Estaba desesperado.

—Eso no justifica manipular a dos menores.

Daniel bajó la cabeza.

Entonces el juez se volvió hacia mí.

—Señora Pei, ¿tenía conocimiento de estas conversaciones?

—No.

—¿Sabía que su esposo