dónde continuar su tratamiento.
Yo habría querido llevármela aquel mismo día, pero ella habló antes.
—No quiero que nadie vuelva a decidir por mí. Ni siquiera tú.
—No lo haré —respondí.
Para encontrar a Mara, la fiscalía revisó cámaras exteriores del hotel. Se veía a 2 hombres obligándola a subir a un automóvil gris mientras ella miraba hacia el toldo. El vigilante identificó el vehículo: pertenecía a una empresa de seguridad contratada por Ofelia.
Las niñas habían esperado 2 noches creyendo que su tía las olvidó. Mara había intentado llegar