Mara—. No imaginé que era parte de todo.
Silvia había avisado a Mara de que las 3 niñas respiraban. Ella siguió el vehículo hasta la casa de destino y recuperó a las 2 bebés con ayuda de una cuidadora. Ofelia después le mostró una autorización supuestamente firmada por mí y la amenazó con acusarla de secuestro.
—Debí buscarte —admitió Mara—. Pero tenía 2 recién nacidas sin documentos y mi madre aseguraba que tú las habías vendido. Me escondí. Luego temí perderlas si decía la verdad.
Mara limpió casas y cambió