posibles entregas irregulares de recién nacidos seguían investigándose. Un juez impuso restricciones para impedir que Ofelia se acercara a Lucía y a las niñas. No había condena todavía; habría que sostener cada acusación con pruebas.
Vera y Violeta necesitaron revisiones médicas, apoyo psicológico y protección institucional antes de venir a casa. Tras las evaluaciones y la comprobación del parentesco, obtuve su cuidado provisional. Vera durmió varias noches con su mochila preparada, por si volvían a llevársela. Violeta escondía pan bajo la almohada. Mi dinero no sabía curar ese miedo.
Una