Parte rok 1
Me llamo Adrián Valdés, tengo 38 años y dirijo una de las constructoras familiares más grandes de Monterrey.
Durante años escuché que yo era igual que mi padre: frío, controlador y difícil de sorprender.
Hasta aquella tarde.
Regresé a mi casa de San Pedro casi 4 horas antes de lo previsto porque una reunión se canceló. En cuanto entré, escuché agua corriendo en el área de servicio.
Luego oí una voz infantil tarareando.
Me quedé inmóvil.
Conocía esa melodía.
Mi madre me la cantaba cuando yo era