Volví antes de tiempo y encontré a una niña de 3 años lavando mi camisa. ‘Mamá está enferma, pero no podemos perder el trabajo’, me dijo. Iba a llevarla con su madre cuando empezó a tararear la canción que la mía cantaba antes de morir , hace 27 años. Entonces la niña dijo algo que ningún extraño podía saber kara.

niño, antes de morir cuando yo tenía 11 años.

Seguí el sonido y encontré a Sofía, la hija de 3 años de Lucía, mi empleada doméstica, subida en un banco frente al lavadero.

Estaba descalza.

Su vestido rosa tenía el frente empapado y sus pequeñas manos estaban rojas de tanto frotar una de mis camisas blancas.

—¿Sofía?

La niña se sobresaltó. El banco se movió y alcancé a sujetarla antes de que cayera.

Ella me miró aterrada.

—Perdón, señor Adrián. Mamá está enferma. Yo estoy trabajando.

Sentí que algo se