—Yo lo llamé.
—¿Lo metiste en la casa?
—Pensé que podía convencer a Beatriz de que todo estaba bajo control.
Solté una risa sin humor.
—Querías asustarla.
Ramiro no lo negó.
Mi madre se negó a entregar los documentos.
Le dijo a mi padre que, si seguían ocultando todo, tomaría conmigo algunas cosas y se iría de la casa hasta que él estuviera dispuesto a decir la verdad.
Ese detalle me destrozó.
Mi madre pensaba llevarme con ella.
Nunca lo supe.
—¿Qué pasó después?
—Rocha bloqueó la puerta del estudio.