«¡Ni siquiera sabes leer!» —se rió el juez en la sala del tribunal… hasta que el conserje se puso de pie y lo puso en su lugar.

figuraba una orden para retirarlo del expediente activo.

La firma era de Mauricio Báez.

Y debajo, junto a la fecha, aparecía una anotación del propio juez: enterado.

Parte 3

Cárdenas pidió ver el documento completo. Nadie volvió a reírse del uniforme.

Adriana lo observó pasar las páginas. Había esperado durante años que alguien se detuviera a leer con esa atención lo que su padre intentó explicar.

—Yo no vi este reporte antes de resolver —dijo el juez.

Lorena señaló la anotación sin levantar la voz.

—Eso deberá investigarse. La constancia