existe y requiere una explicación.
Adriana sintió una tentación feroz de llamarlo mentiroso. Recordó a Esteban esperando noticias en la mesa de la cocina, con los medicamentos junto a las copias. Pero no había regresado para sustituir una acusación apresurada por otra.
—No sé qué leyó usted aquel día —respondió—. Sí sé qué pidió mi padre y qué no le permitieron comprobar.
Cárdenas permaneció callado.
Funes sostuvo que aquello era ajeno al litigio. Lorena pidió preservar toda la documentación y remitir los indicios de posibles delitos a la autoridad correspondiente.