«¡Ni siquiera sabes leer!» —se rió el juez en la sala del tribunal… hasta que el conserje se puso de pie y lo puso en su lugar.

ya estaban incorporadas al expediente; no pretendía introducir papeles desconocidos desde el lugar de los testigos.

—En la página 47, el párrafo sobre el alcance de la autorización cambia entre versiones.

Funes se levantó.

—La testigo no es perito.

—Por eso solicité una comparación, no que aceptaran mi palabra como dictamen.

Lorena recordó que el informe técnico admitido estaba pendiente de explicación durante la audiencia.

Adriana señaló las copias.

—En la primera versión, la señora autoriza mediciones. En la presentada por el señor Montiel, se agrega un consentimiento para transmitir