Mi ex tiró mi ultrasonido y dijo que el bebé era de otro… cinco años después conoció a sus trillizas en el aeropuerto

mismo hoyuelo en la mejilla izquierda.

La misma sonrisa con la que convencía inversionistas en SolViva.

La misma mano que cinco años atrás había arrojado mi ultrasonido al suelo sin siquiera leerlo.

Se acomodó.

—Pensé que después del divorcio dejarías de viajar en primera.

—Pensaste muchas cosas.

Sus ojos bajaron hacia la carpeta sobre mis piernas.

Reconoció mi apellido en la portada de una patente.

—¿Sigues con ese filtro de carbono?

—Sigo.

Cinco años atrás lo llamaba «tu experimento».

Ahora varias compañías competían por licenciarlo.

No se lo expliqué.

Santiago