PARTE 2: LA GRABACIÓN SECRETA

Miré la pequeña grabadora sobre la mesa de noche.

Durante unos segundos no pude moverme.

Aquel aparato había sido un regalo de mi padre cuando comencé a trabajar como periodista, mucho antes de convertirme en la esposa de Adrian Cole.

Siempre decía que las palabras podían negarse, pero una grabación podía ayudar a demostrar lo que realmente había ocurrido.

Aquella tarde la había encendido porque quería hablar con Adrian sobre nuestro matrimonio.

Jamás imaginé que terminaría registrando el momento en que mi vida se derrumbó.

—Doctor Zhou —susurré—, necesito escucharla.