CAPÍTULO 2: A LAS SEIS DE LA MAÑANA, TODO EL PUEBLO DESCUBRIÓ EL SECRETO DE MI PADRE

miró con suavidad.

—Porque tu padre pregunta por la gente. Escucha sus respuestas. Y recuerda lo que le cuentan.

Sentí un nudo en la garganta.

Durante años, había pensado que mi padre era un hombre reservado porque no tenía demasiado que decir.

Ahora empezaba a sospechar que guardaba silencio porque estaba ocupado escuchando a los demás.

A las siete menos cuarto, una anciana se acercó a mi padre con una bolsa de tela.

Caminaba lentamente y llevaba un abrigo marrón que parecía demasiado fino para aquella mañana fría.

—Erik —dijo—,