CAPÍTULO 2: A LAS SEIS DE LA MAÑANA, TODO EL PUEBLO DESCUBRIÓ EL SECRETO DE MI PADRE

taza sobre el poste de la cerca.

—Lo siento.

Papá lo observó unos segundos.

—Gracias por decirlo.

Brent miró hacia el cobertizo.

—¿Hay algo que pueda hacer para ayudar?

Mi padre levantó una ceja.

—¿Sabes arreglar cercas?

—Un poco.

—Entonces vuelve el próximo sábado. Tenemos un poste que lleva semanas torcido.

Brent soltó una risa nerviosa.

—De acuerdo.

El inspector observó aquel intercambio sin intervenir.

Después abrió de nuevo su carpeta y revisó la notificación.

—Señor Lindqvist, no puedo cancelar el procedimiento simplemente porque haya visto esta actividad. Tengo que