amor, incluso el más profundo, no obligaba a soportarlo todo.
13. El día que volví a elegirme
En junio se formalizó nuestro divorcio.
También se alcanzó un acuerdo patrimonial después de revisar la documentación de la empresa y las operaciones cuestionadas, con las correcciones y responsabilidades correspondientes.
Conservé el valor que legalmente me pertenecía.
No obtuve ninguna venganza espectacular.
Ni la necesitaba.
Por primera vez en muchos años, mi futuro no dependía de las decisiones de Daniel.
Poco después recibí una propuesta profesional.
Un estudio de restauración y diseño en