Nuevo método: ¿dejará de ser la colonoscopia una prueba invasiva?

lo largo de todo el colon.

Durante el procedimiento, se introduce un pequeño tubo flexible en el recto para inflar suavemente el colon con aire o dióxido de carbono. Esta distensión ayuda a estirar las paredes del colon para obtener imágenes más nítidas. A continuación, el paciente se acuesta en una camilla que se desliza dentro del tomógrafo, el cual adquiere múltiples imágenes transversales desde diversos ángulos.

Un software informático avanzado reconstruye estas imágenes en un modelo virtual del interior del colon, lo que permite a los radiólogos examinar la