Un estudiante universitario sin recursos limpió la casa de una anciana durante meses sin cobrar nunca… Tras su muerte, abrió una carta y descubrió por qué ella había confiado en él

No parecían estar de acuerdo con nada de lo que había ocurrido.

—Esa casa pertenece a nuestra familia —dijo Alejandro.

El abogado abrió una carpeta.

—Legalmente, no.

—¿Cómo que no?

—Carmen dejó un testamento firmado y registrado.

Marta me miró.

—¿Qué hiciste para conseguir esto?

Sentí que la pregunta me golpeaba.

—Nada.

—Entonces, ¿por qué te lo dejó?

No supe qué responder.

El abogado intervino.

—Porque fue la única persona que estuvo con ella cuando ustedes no estaban.

La habitación quedó en silencio.

Alejandro apretó la mandíbula.

—Nuestra madre estaba