Todos lo creían estéril… pero en 1859 su destino cambió cuando fue entregado a una esclava indomable

tensa. “Los esclavos se han revelado.” En el caos de la confrontación entre el varón y su hijo, nadie había notado que la tensión acumulada durante años en San Jerónimo finalmente había encontrado su punto de quiebre explosivo. Los esclavos inspirados por rumores de la posible caída del varón, por susurros de las reformas liberales que prometían libertad y simplemente hartos de décadas de abuso interminable, habían iniciado una rebelión espontánea que ahora consumía la hacienda. Las llamas

devoraban las estructuras de madera de los barracones, iluminando la noche como