Todos lo creían estéril… pero en 1859 su destino cambió cuando fue entregado a una esclava indomable

había terminado efectivamente con ellos. Pero lo más importante para el futuro de México, las reformas liberales del presidente Benito Juárez habían abolido finalmente y oficialmente la esclavitud en todo el país. La Hacienda San Jerónimo había sido confiscada por el gobierno federal como parte de las leyes de reforma, sus tierras redistribuidas a los antiguos esclavos que la trabajaban.

El imperio de crueldad que el varón había construido durante décadas se había derrumbado como castillo de naipes. Una nueva era estaba comenzando imperfecta, sí, pero mejor que lo anterior.