equivocarte completamente”, declaró con una convicción que no admitía réplica. “Tú no débil, porque nacer débil. Tú débil porque nadie enseñarte a ser fuerte, porque familia tuya a romper tu espíritu desde niño. Pero espíritu roto puede sanar, cuerpo débil puede hacerse fuerte.
Yo haber visto esto antes en mi pueblo, antes de varón destruir todo, se acercó un poco más y en la luz plateada de la luna, Alejandro pudo ver algo en sus ojos que no había visto antes. No lástima, sino algo más complejo, reconocimiento quizás o