comprensión. En mi tierra continuó tener dicho antiguo, guerrero más fuerte, no ser quien nacer fuerte, ser quien levantarse después de cada caída, tú caer muchas veces en tu vida.
Ahora, en este lugar olvidado por tu Dios y el mío, tú aprender a levantarte o morir. Tú decidir qué historia escribir con días que quedan. Al amanecer siguiente, cuando el cielo apenas comenzaba a teñirse de rosa sobre el horizonte del desierto, Shochitel despertó a Alejandro sacudiéndolo sin delicadeza, “Levantarse hoy tú trabajar conmigo en campos.
” El joven, confundido