Sería más fácil para ti? ¿Podrías decir al varón que fracasé? y tal vez te enviarían a trabajar con otra persona, alguien más fuerte. Shochitl masticó lentamente su tortilla, tomándose su tiempo para responder como siempre hacía. Cuando finalmente habló, sus palabras salieron en un español mucho más fluido que tres meses atrás, prueba de que ella también había estado aprendiendo durante este tiempo.
Porque tú y yo somos iguales ahora. Ambos prisioneros de voluntad de hombre cruel, ambos condenados a destino que no elegir. Pero yo aprender algo importante