Todos lo creían estéril… pero en 1859 su destino cambió cuando fue entregado a una esclava indomable

o peor, ahora que uno de ellos llevaba en su vientre al heredero de los Mendoza. Cuando Esteban Ochoa informó al varón, a la mañana siguiente, el viejo noble se tambaleó en su despacho forrado de libros antiguos y mapas de territorios conquistados. Incrédulo ante la noticia. Había funcionado.

Su plan insano, que había parecido más desesperación que estrategia. había funcionado realmente. Su hijo estéril no era estéril después de todo, o tal vez nunca lo había sido, sino simplemente envenenado por el ambiente tóxico de su crianza aristocrática. ordenó