PARTE 2: EL HIJO QUE NUNCA CONOCIÓ KARA

de ti, cariño.

Él me observó detenidamente.

—Parecías triste cuando hablaste de papá.

Sentí una punzada en el pecho.

Durante años le había dicho a Noah que su padre no formaba parte de nuestras vidas.

Nunca le conté todos los detalles.

No quería que creciera odiando a un hombre al que jamás había conocido.

—Solo estaba recordando algunas cosas —respondí.

Noah acarició mi mano.

—No tienes que estar triste hoy. Todo esto también es tuyo.

Las lágrimas comenzaron a caer.

—Eres lo mejor que me ha pasado.

Entonces escuché una