contrato?
—Paola Montes.
Ya no me sorprendió.
—¿Y cómo piensan realizar la operación sin mi autorización?
Gabriela guardó silencio unos segundos.
—Ese es el problema, licenciada. Alguien presentó una solicitud digital para modificar los autorizados de la cuenta empresarial. Aparece su firma electrónica y todo está pendiente de una última validación.
—Yo no autoricé nada.
—La confirmación se envía a su celular. Y el banco programó el movimiento para el lunes.
Sergio tenía mi teléfono.
Comprendí entonces que aquel supuesto retiro romántico había sido una trampa.
Me había aislado para