a mi esposo.
—Te recibí como a un hijo —dijo mi padre—. Te di trabajo, confianza y oportunidades. Y tú pusiste en peligro el patrimonio de todas las familias que dependen de esta empresa.
Sergio agachó la cabeza.
—Voy a devolverlo todo, don Ernesto.
—Lo que corresponde es que respondas ante las autoridades. No voy a ocultar lo que hiciste.
Sergio renunció y se incorporaron sus declaraciones al expediente.
Meses después, la investigación seguía su curso. La auditoría permitió recuperar parte del dinero mediante acuerdos de restitución supervisados por nuestros