ha cambiado nuestra vida —respondió.
—¿Te arrepientes de algo?
Su sonrisa desapareció un instante.
—De haberte ocultado la incertidumbre sobre mi diagnóstico. De no haber enfrentado antes a mi madre. De permitir que tuvieras miedo de contarme que estabas embarazada.
Me tomó de la mano.
—Pero jamás me arrepentiré de haberte elegido.
Lo abracé.
—Yo tampoco.
En ese momento Lucas comenzó a llorar porque había perdido su globo.
Emma se sentó sobre el pastel.
Y Olivia derramó un vaso de jugo sobre los zapatos de su abuelo.
Sebastián soltó una