a las 2:03 de la tarde, mi teléfono emitió una alerta.
Vehículos detectados en la entrada.
Abrí la cámara.
Y sentí que el corazón me daba un golpe seco.
Había 3 automóviles frente al portón.
Y los 3 eran de mis hijos.
Parte 2: Miguel bajó primero de su camioneta.
Daniela estacionó detrás.
Lucía llegó con los niños, bolsas de regalos y una charola cubierta con papel aluminio, como si hubiéramos acordado una reunión familiar normal.
Observé todo desde el monitor de mi sala.
Miguel caminó hacia el teclado