de trata y explotación sexual. Algunas habían sido alejadas de sus familias y se encontraban en situaciones de las que les resultaba extremadamente difícil escapar.
Aquello cambió el rumbo de su lucha.
Susana había comenzado buscando a Marita, pero ahora también estaba conociendo a otras mujeres que necesitaban ayuda. Sus historias reflejaban una realidad marcada por la violencia, el miedo y la explotación.
Decidida a encontrar respuestas, llegó a introducirse en prostíbulos para buscar información sobre su hija. En ese proceso conoció a mujeres que habían sufrido situaciones terribles y